lunes, 29 de agosto de 2016
Cuando vi por primera vez, ensimismado,
la catenaria, creí que era una buena oportunidad
para provar mi valor. aguantando la electricidad,
perdiendo mi tiempo,
en comparaciones inútiles.
Era muy bonito creer en no creer,
y matar por ello. Todos unidos, metiendo la gamba,
creímos que era nuestro estilo histórico. Empecemos a tocar
el cable. Fuimos aprendiendo a insultar porque éramos más
valientes. Íbamos alegres de continente en continente
donde no sabíamos si había 3000 grupos o cuatro construyendo.
Nos reímos mucho y perdimos todo el dinero en el trabajo.
La gente en el tú a tú creía que éramos subnormales
y no querían participar de nuestros negocios.
Alguno de nosotros parecía una barbacoa.
Recurrimos a valores economicos, porqué
la moralidad por los fallecidos ya nos la habíamos pasado por los huevos. Viviamos alegres.
Cuando hicimos nuestros cálculos, todos nuestros jefes
estaban muertos,
porqué habían puesto la mano en el cable.
y nos percatamos del verdadero valor de la ciencia
al cabar las tumbas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario