lunes, 29 de agosto de 2016

LO INSONDABLE Y SU CASTIGO

La espuma cae como una baba mojando mi almohada,
me sustento durmiendo y escupiendo espuma blanca 
A veces soy un dios iluso solitario otras te busco sin encontrarte solo en imágenes tortuosas y me levanto gritando. Cuando despierto no hablo apenas, obligando al sistema de salud a animarme con cosas como por ejemplo que hable de la sagrada familia y del asco del modernismo de ese monumento en mis poemas sin importancia. 
De cómo la gente sale al balcón agitando sus manos y de cómo los domingos doblan las campanas al son de “el joan petitet cuan balla, balla, balla, balla” No sé porque pienso. Autorreferenciarme. No llego a la cima de nada, pués ya lo he poseído todo desde el más mancillado absurdo y vacío. He empezado a Dibujar rostros y de cuando en cuando subo a mirar desde las alturas de la institución. Por eso vivo.
Las lineas se pierden y las formas son inverosímilamente infantiles.En la expresión no aparece técnica ninguna, forzando a los demás a creer que soy un subnormal.
El domingo intentaré vender esa mierda. Tengo suerte de que aún me odia poca gente y puedo permitirmelo Me emborracho de idealismo, y luego la tortura a la que me someto me hace creer que es un milagro que aún viva, soportando humillaciones de todo tipo He pasado los dos últimos años encerrado o en la miseria Pero también podría hacer algo de artesanía 
allí en el manicomio para hacer amigos y que fuera más común el absurdo 
Yo por la noche creo que está ahí, que está conmigo, y que la sangre de las heridas conducen a ella Y cuando miro el ciprés de delante de la puerta, el deseo se engrandece y la voluntad lucha por emanciparse se ese sistema represivo y como si ella fuera un ángel El desierto en el que me he sumido aún no es del todo visible. No me reconforto Es un hastío común a un cierto tipo de etiqueta que se crea entre la acción social y lo que dice el estado establecido Puede que sea una forma de estar muerto más tiempo y que los demás se nutran. 
Me mareo a menudo, casi pierdo el equilibrio, paseo rabioso pasillo va, pasillo viene. Casi ni escucho a nadie. No puedo comunicarme, no soy nadie. Por eso sueño con adulterios. Soy monstruoso.

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