miércoles, 31 de agosto de 2016

POETAS ESPAÑOLES


Confluye el tiempo vacío de esperanza
en recelo, en comicidad de la nada
y yo divago en un pecho de botella
que se adormece entre espumas,
y asesino las nubes negras, a las gaviotas egoistas del paisaje
que tiene forma de carnicero borracho
o de teólogo sostenido entre nubes
como algunos negocios celestes
en profunda mirada de cráter
llegandome al mar

aquella que recuerdo viable
cuando nos mirábamos entre aguas
risueños,
y sonreían concupiscentes
por sus olas azules
despistandose en el agua eterna

irradiando saliva roja que desata
el vía crucis inmenso y sus prisas
contemplando el cielo radiante y los alrededores
en repleta codicia
triste el eufemismo que representabamos
como adolescentes soñadores
rebosantes mis manos

Vano en mi primer intento de posesión,
crimen la palabra, crimen esos bienes
alzando mi pregunta al cielo: ¿quién soy?,
un silencio no leído,
una música que molesta,
y mi exaltacion razonable,
exclama:

Solo alcanzo a ver los pliegues
de tu bolsillo marcado,
desde la metafísica del suburbio, y su importancia,
desde la orilla y la arena
desde la mentira dada.

Vano en mi intento de posesión,
la sisada
suave tu espalda curvada que limita el horizonte,
curvo tu  repliegue desnudo,
el reflejo que se desprende de ti
devuelve vida imaginada,
nadie lo sabe,
los billetes y salir.
PRESOS

Has nacido y has contemplado el mundo.
Has empezado a entender.
Sin apenas darte tiempo para contemplarte en el espejo, has salido a la calle.
Has pensado que era necesario salir a la calle para comprender.
Has salido a la calle y has conocido al ser humano.
Te has encontrado al ser humano.
Has visto que tú eras diferente, que todos éramos diferentes, bajo la norma de un camino infinito.
Así ha sido, sin ningún tipo de autocompasión, con vergüenza de ti mismo.
Las lámparas del cielo iluminaban al hombre y tú has recibido su luz.
Has sentido y has apretado tu pecho.
Has visto que el hombre sólo se miraba a sí mismo, y has maldecido.
Que la calle era una guerra sin fin y que un amigo dura lo que dura un billete.
Has luchado con la bestia.
Has sentido la atrocidad.
Así ha sido.

Y te has irritado,
Has renegado con rabia, te has enfadado realmente
Has devuelto palabras al funcionario, al trabajador,
Has recriminado al sistema, has pataleado
Y nadie te ha escuchado.
Y nadie te ha escuchado.

Has nacido y has estado aquí, y estás aquí,
Has comprendido,
Has comprendido que la luna es la misma para todos,
Que la luna irradia luz y compasión,
Pero que hay cosas que no se nos presentan iguales para todos,
Has pensado en todas las injusticias del cosmos,
Que hay gente que sufre y también ha nacido ytambién está aquí,
Eso tú ya lo sabes,
Pero tal vez un día comprendas o ya hayas comprendido,
En el tiempo y en el espacio,
Porque has estado en la calle
Que siempre falta algo en lo que reflexionar,
Que un amigo dura lo que dura un billete,
Que has estado en la calle y ahora piensas,
Que piensas que este mundo no hay quien lo entienda,
Que tienes suficiente con entenderte a ti mismo,
Y has golpeado en la mesa con cólera.
Así ha sido.

Y te has irritado,
Has renegado con rabia, te has enfadado realmente,
Has devuelto palabras al funcionario, al trabajador,
Has recriminado al sistema, has pataleado
Y nadie te ha escuchado.
Y nadie te ha escuchado.

Has vuelto la cabeza hacia atrás,
Y no has visto a nadie,
Has mirado por todos sitios y nadie estaba a tu lado,
Tú has sabido de la calle, de la ira, de todo tipo de desprecios.
Tú has sabido de personas, de gente, de personajes,
Y no había nadie a tu lado.
Estabas absolutamente sólo.
Tú has vuelto la cabeza atrás
Y has presentido que todos estábamos igual
Y te has lamentado con rabia,
Porque tú eres así.
Y has pensado que tal vez hayas nacido en mal momento.
Has estado en la calle y nadie te ha escuchado.
Has estado en la calle y has sentido la prisa egoísta del mundo.
Y has gemido, has gemido sólo.
Y has pensado en encontrar un rincón.
Tal vez con música,
Tal vez con remedios.
Y no ha sido así.
Y has pensado que tal vez hayas nacido en mal momento.

Y te has irritado,
Has renegado con rabia, te has enfadado realmente,
Has devuelto palabras al funcionario, al trabajador,
Has recriminado al sistema, has pataleado,
Y nadie te ha escuchado.
Y nadie te ha escuchado.
POETAS CHILENOS

Reventadas ya las arterias y puesto el colage
A disposición del general
El hombre es un pastor de reptiles que se han despedido
De la amante codiciosa
Y la tregua del paracaídas no tiene sintaxis alguna
A diferencia de los pelos de tu coño.

¡Puta la güevá!

El españolito modelo va perdiendo cuentos
Y es casi la hora de reventar
Como mierda,
Será mejor avisarle de que no hay recompensa
Ni cúmulo de placeres interrelacionados orgiásticamente,
¿Será la tentación del místico un trozo de peyote?

¡Puta la güevá!

Reventada la praxis del eterno retorno,
Es hora del pasajero presente o del manipulable recuerdo
Que languidece de películas pornográficas
Y recupera cuerpos sin comulgar,
¡Es hora de soltarse y sentir el vértigo!
¡Que salgan de la cueva los que no saben de vestimentas ni propiedades pero defienden lo suyo!
¡Que denoten sabiduría los que no son iguales!
¡Que revienten los sistemas que promueven ideas ancianas!

¡Puta, con la güevá!

Reventadas las pistolas resucitadas
Ayer durante la boda del hombre
Es la hora del síncope de mentiras y de falsas palabras
Suscitadas por la cárcel del lenguaje
Y el oprobio del amigo,
¿Por qué pensar que la nada es más probable que nos crezcan cuarenta cuernos majestuosos u otras hipótesis absurdas?
¿Es que habéis conocido la nada?
¿O manejáis el concepto por qué es necesario?
¿Entonces de qué vais?

- No me suscito dudas, fuerzo transgresiones.

MENOS TU

oigo caer lentamente tus párpados negros en mi espalda
exulcerada de trivialidades que no se sustentan por
la realidad de la vida y de las personas
y distancias silenciosas
porque tu tacto nunca me ha desdeñado y
llama a la puerta de uno que sabe
algo de nada en las revistas y el público
y de arlequines, angeles y lazarillos
en el juego del amor y la guerra del sonido
porque todo el mundo grita
menos tú

es el tacto eterno y tu sonido se propaga
con tus párpados de mar y chimenea de humo
robando
porque el escarabajo ha muerto
y nadie lo recoge del suelo
menos tú

lentamente tus manos llegan a mi espalda
piensas que no quieres que te vea
entonces llegan cantando pero yo sí que estoy
y dejas una huella de temblores y fuentes que emanan
que ruborizan enamorando tus pliegues
del vestido que me enseñas
o un pantalón
suave de tela y de juicio en la sala todos juzgando
menos tú

yo oigo caer tus párpados fuera de mí pero en mí
lejos ya de gráficos y lógicas mirando la muestra
de ropa interior sí lo digo
que tú llevas contenta por la moda
y a mí me gusta mucho
y yo oigo caer una mano que devuelve magia rupestre
y amigos del sarcasmo
menos tú

porque tu ademán cariñoso es como una sonrisa
y un poema sencillo por decir algo
una sonrisa de cielo nube y todo eso
tan dicho ridículo como un soneto
y a mí no me molesta aunque sea gótico el entorno
y tatuado de melancolías y tiempo que pasa por todos
menos tú

tus párpados atrás
y tu pelo que ríe
y lloran malditos
menos tú

oigo tu silencio y tu perfume ataviado
que yo sí pero sin cadáveres lo siento
el deseo es fuerte
porque ya he llorado suficiente ayer y tu tacto a la espalda
cargada de secretos y gestos volátiles
como la espada de esos reyes y todo el mundo
que luchaban y los besos recibían en todos maldiciendo
menos tú

tus párpados que se cierran lentamente
y yo me pongo el collar porque te presiento
y me saco a pasear porque me lo merezco
mientras te pienso con fuerza y ánimo juguetón
de patata frita
porque te veo
porque tú ya sabes
me gustas también en el retrete lo siento
que placer
he de decirlo a todos si no te he visto
en mi espalda tus párpados también
respondiendo a todos
menos tú

martes, 30 de agosto de 2016

ENTELEQUIA


¿A quién preguntar?
Todos hablan de algo con un sonido sordo
Como una sentencia.
¿Cuántas horas hay que evidenciar el sueño?
¿Qué contingencia hay que superar?
El papel no habla.
El miedo pregunta sempiternamente.
En mí, las obsesiones hacen daño. La mancha marca el camino.
Sé que abre veredas. Sé que rabia. Pero también sé de su incapacidad viaria.
El gesto de arlequín se repite en el círculo.
El payaso irremediable.
La pregunta interroga al interrogador. El interrogador niega la pregunta asesinándose a sí mismo.

¿Esconderme?
¿Celarme sin ganas?
Yo voy hacia algo. No diferencio ordenadamente. Distingo cualitativamente.
Sé mirar hacia dentro. Sé dolerme. Pincharme. Rajarme.
Llorarme.
Decirme a mí mismo que nada valgo.
Y entrometerme. Y saltarme la ley. Hacer el ridículo. Hacer daño.
Sé que me has leído. Sé que te intereso mínimamente.

¿Por qué poner precio a todo?
Busca algo mejor. Ella busca algo mejor.
Ella quiere ver algo mejor. Ella se merece algo mucho mejor.
Y yo lo entiendo.
¿A quién preguntar entonces?
Cogeré mis cosas y las destruiré.
Será mi único ritual. Mi espíritu copiado. Mis palabras que ya han dicho otros.
Lo haré por ella, y su mundo mejor.
Si no hay respuesta, debo aceptar que ese mundo mejor existe.
Y yo no soy un egoísta. Yo no soy tan ruin. Yo he visto sus ojos sorprenderse.
Pero hacía buen tiempo.
Dibujaré una ciudad entregada. Una ciudad diferente. Para ella.
Para que pueda llevar un recuerdo a su mundo mejor. En mi delirio.
Luego ajaré a los demás. De mi mundo pequeño. Sin esconderme.
Gritaré. Transgrediré.

¿Exigir?
Nadie es nadie. Yo no sé de nombres.
A veces creo que entiendo sobre circunstancias. Pero todo cambia.
Sé que hay que morir cada día. Sé que el placer no es gratuito. Se que todo el mundo se idolatra a sí mismo.
Pero mi mundo mejor es un mundo de miradas.
No hay nada más. Una vez y nada más.
Un color. Un sabor. Una luz. Nada más.
Seres descompuestos. Intereses. Voluntades. Trueques. No.
Tal vez no.

¿A quién preguntar?
¿Quién tiene la cara para responderme?
Mis elucubraciones son producto de algo. Muchos otros han pasado por el camino.
No creo que sea conveniente interrumpir caminos más claros con mis estupideces.
Mi mundo mejor nunca se dará. Mi mundo mejor lo dejé en una celda de una cárcel.
En una cama de un psiquiátrico. Siempre deciden los demás.
Saben más y no me importa. Leer. Dibujar. Pensar. Dramatizar.
Yo no quiero hacer daño a tu luz.
Aunque no pueda dejar de amar la inocencia de un destello de esperanza.
Mi crueldad no llega a tanto.
Mi esperanza sí, aunque sepa contenerme. Perdonarme. Despreciarme.

¿Qué hay que decir?
Yo quiero ver claro, pero siempre está el reloj con sus reproches.
Hay que matar al tiempo. Hay que torturarlo. Como hace él.
Hay que matar al negocio.
¿Soy persona o soy ente?
¿Soy algo para entregar a tu mundo idílico?
Si soy ente dependo del mundo externo y eso me incomoda.
Si soy persona me excedo en presunción.
Si soy mezcla, sólo puedo serlo en la medida en que el lenguaje es una cárcel.
Soy totalmente heterogéneo. Estoy totalmente loco. Y me digo.
La locura no puede ser. La locura hay que evitarla.
Pero yo no quiero.
Yo quiero mirarte con ojos delirantes.
Aunque sea en mi mundo pequeño, de extremos inhabitables en un mundo mejor.

¿Cuánto hay que conceptualizar?
¿Es que dispongo de fuerza infinita?
Del concepto al hecho. Mierda.
Yo no sé de conceptos. Yo me siento en una parada de autobús y miro.
No puedo captar identidades. Me distraigo. El movimiento me avasalla.
Llévate una pregunta mía.
Llévate un momento inaprensible.

¿De quién depende todo?
Nunca de mí. El movimiento ha podido conmigo.
Sólo hago que reaccionar. Y eso me vuelve vulnerable.
Y vuelvo a tus ojos. Aún no sé porque sonríes.
Nunca de mí, conmigo. Intrínsicamente estoy hecho de golpes. Y algún beso.
Mi tragedia es la construcción de mi ser a base de golpes.
Entonces necesito de la mierda.
Y tus ojos son claros.
Mañana seguro pierdo. Y sé que dolerá.
¿Dónde hay un mundo mejor para mí?

¿A quién preguntar?
La palabra divaga demasiado. Los palabreros hablamos demasiado.
Pero del dolor crece una flor. Aunque no acertemos en nuestras predicciones.
Y yo quiero que te lleves esa flor a tu mundo mejor. La esperanza me golpea el tímpano.
Y mi tímpano es muy sensible.
Yo creo que mi mundo también. Yo soy. El mundo habla.
Papeles. Periódicos. Televisores. Coincidencias. Mentiras.
Entonces golpeo con cólera. Siempre acabo golpeando con cólera.
Me burlaré de todos. Golpearé duro. Me importará una mierda todo su saber.
Y ese será mi mundo peor. Mi trabajo. Ejercer de malo. Ejercer de incoherente.

Seguro que me comprendes. Soy muy sencillo.
¿Puedes mirarme un segundo?
¿Cómo aquella vez que no recuerdas?
¿Quién mira cómo tú?

MI UNICA RESPUESTA

La contra me hace preguntas y yo no tengo contra.
Sé que lo he hecho mal.
La flor escupe su aroma a mi tormento sin importancia.
Yo tampoco pienso demasiado en ello.
Mañana será mejor en allí, en cualquier lugar, sorpresa abominante, desagradable, encuentro con mi ser. Pero si miro hacia atrás veo un enfermo,
y sé que no, sé que pienso más allá de la frase estructurada y del punto luminoso.
El punto es sólo un signo. Mi mirada está desatada como una miscelánea podrida
de lágrimas contenidas, el deseo de ser un covarde. Un paso hacia delante de un mendigo sin límites.
Necesidad discursiva y paladar. Dinero gratis. Parto en la violencia de las palabras. La línea no genera creencias.  El dogma es tan solo existir.
Risas ajenas que me entorpecen la vista.

Posesiones llaman al timbre. Si las rechazo, me persiguen.
He avisado de que estoy sólo. Y siguen. Quieren matarme. Una pierna larga se pasea por mis sueños. Un culo de mujer.
Podrido en el manicomio, en la cárcel, violencia discursiva, filosofica. Incomprensible, asi he fallecido en el epigrama, golpeadlo. Las madres hablan de matemáticas,
los hombres beben en las tavernas sin hacer amigos. Es una deconstrucción poetica
de la vida del disminuido social. Buscadme.
2+2 1 he señalado, la mentira. Medicinas idílicas, paraísos de seres cómodos. Colores sin vida. Técnica que sostiene algo.
Me eximo de mi culpa, y me encomiendo a vivir trabajando. Si me golpean, la cárcel, aunque la mayor parte de mi trabajo sea destinado a las comisarias y juzgados.
La contra eres tú, mujer con ojos, mujer pensionista. Con un drama íntimo puedo pensar el mundo sin morir.
Es reglada por ley esta necesidad paralítica. Voy buscando sin trabar nada. No duermo, y aun así, duermo. No hago nada pero sé que estáis al acecho de vuestro negocio, estudiándome.
Es mejor la pregunta metafísica, la pregunta por la sintesis y el sueño que adolezco,
mi carencia, mediante promesas que no se pueden demostrar, sin contra, como las palabras y las ciencias, como el simbolo anhelado, si, la sintesis y el simbolo, mi unica respuesta,
Como la vida sin ser real.

Y a Nietzsche, ¿Por qué no le cortaron la cabeza esa?
Han decidido liberarme de mi jaula para que pueda confundir conciencias, engañando a credulos. Errando y errando, regalo palabras mediocres, palabras que aluden a la primera percepcion, al instinto.
La contra dispara su veneno, siempre hay más. Siempre equivocado. Mi metafísica, sintesis biologica: un contenedor, una transferencia, un ser, un ser que vive, que se produce en la cloaca y en el hambre, que miente. Que no se revoluciona, sin travestirse.
Ya sé como sois, pero no por dentro. Únicos e irrepetibles, perdiendo vuestro tiempo conmigo.
Mis pies buscan descanso, mis manos placer. Y así, voy ultrajando senos y tambien miradas astutas.
Los pantanos de grasa que conforman los cuerpos de seres sin oportunidades golpean la puerta. Hay gente comiendo.
No llega para todos. No sobra.
El arte se ha perdido en esta cloaca. Tensión que me hace vomitar. Las personas exigen valoraciones y a escondidas, se desprecian a sí mismos, exigiendo a las mujeres sus perversiones, deshinibiendose
Las mujeres también hablan con desdén de hombres hipócritas.
Es una tensión sin tiempo, traumatica, neurotica, obsesiva. Palabras y respuestas que se tensan, que se traban en la lengua de un ser sucio, alguien que no se reconoce en ellos.
La gente mata, golpea, insulta. Yo prefiero sonreir. Aristófanes está en el palacio. No molestarlo, reíros con él. Él tiene sus intenciones, como vosotros, más allá de un plato de arroz y una historia. Es la paradoja occidental, sonreir.
No obstante, no haya contra para este imaginario.

INTROVERTIR EL LENGUAJE INTERIOR

Hay momentos en los que pienso y me vuelvo avaricioso,
deseando legitimidad para pensar, que me lo permitan en instituciones
y tener soberanía de pensamiento para liberarme de los monstruos de la acción,
o poder ser yo.

Y vuelvo a lo obsoleto de la memoria.
Porque sé que la justificación intelectual de la acción
es inaprensible en un mundo introspectivo.

Es entonces cuando en mi hilaridad pensativa
deseo con fuerzas y mi pensamiento se disipa
como una nube
hasta que pensando ilegítimamente,
ya que nunca un pensamiento libre iniciará su proceso con el consentimiento sociocultural,
logro focalizarlo en un gesto.

Y ese gesto es un gesto de persona, femenino,
un gesto que hace de síntesis poetica de mis problemas y circunstancias irregulares,
engañándome y creyéndolo altruista
y sin rastros de voluntad de poder,
como una sonrisa que comprende ante un monologo decadente.

Pero aunque no lo sepa, creo en el receptor y en el emisor
más que en el mensaje,
después de interpretar el proceso sin llegar a acuerdo,
ya que el diálogo es infinito y el terreno ilegible.

Pero creo,
volviendo ese gesto totalmente eterno,
cambiando pensamiento y acción,
por tranquilidad y descanso.

Un trueque cotidiano
en cualquier tipo de economía.
Y si logra su fin apaciguador, deduzco que ese gesto es el amor.

Pero quiero más. Y todo se confunde en transgresiones de todo tipo
con forma de libertad y culpa, (dentro de ese cerebro de circuitos y neuronas),
inequívocamente asociadas.

Porque el deseo está en los extremos,
y la idea utópica de libertad
como toda idea utópica va asociada a algo real
como la culpa y la desesperación.

La acción es una acción con dientes de alfiler.
La acción tiene límites y es en los límites de la acción,
es decir, el sistema de valores aceptados o desechados,
donde se encuentra la redención.

Pero no sabes mucho de un estado defensivo
donde también existe tu acción. El placer siempre llega con problemas.
El placer es en sí un problema.
El problema es el arquetipo del placer.
Realmente el arquetipo del placer no da placer.
El arquetipo del placer da asco y te vuelve vulnerable, imposibilitado,
porque sabes que el arquetipo es un deber que viene de otros
y tú no quieres obedecer más.

Pero el amor reclama procesos de respeto
y el respeto llama con violencia a los arquetipos.
Entonces tu sistema de valores se recalifica, ordena y llega tu mentira.
Nunca más el placer será placer y  hablarás de emociones y sorpresas dispersas,
desconectadas e insuficientes para hablar.
Realmente te sorprenderás a ti mismo disfrutando sin saber porqué,
y entre el placer y la acción se producirá un hiato llamado intimidad
y te aburrirás de ti mismo ante tu desnudez.

Pero eso da igual, porque todo da igual para quien tiene problemas,
porque cree en algo ridículo en una cultura nihilista,
ya que ninguna de sus ideas y placeres diversos se justifican
porque son solo iconos, publicidad y arquetipos inútiles.

Entonces te das cuenta
que la acción nunca se justifica, ni en el mundo, ni en la historia.
Es coyuntural en parte, y la parte que queda,
la has añadido tú con violencia, desasosiego en los otros.
QUERER A ALGUIEN

Es verdad que los conceptos que muevo no son idílicos
No son paraísos
No son palabras intencionadamente románticas
No sé si llegaría a matarme
Me repetiré siempre
A veces me dejo llevar por la suciedad
Y miro el mar azul y aparto mi mirada
Mientras las mujeres con labios de cereza
Se mueren de hambre en mi imaginación
Y mi cabeza reacciona al electroshock cotidiano
Porque te miro y me miras

Es verdad que no moriré de insaciable sensualidad
Como un mono que anhela hasta el límite del entorno
Es verdad
Yo estoy más loco que el gesto
Yo estoy desesperado intentando comprender la nube
Que se parece a ti

Y sé, porque he rabiado
Que la lágrima pasa en la contemplación concupiscente
De la barriada pobre que me alegra el ánimo
Cuando pienso que puedo seducirte de rodillas
Con una chaqueta vieja y parada
Porque renuncio al orden geométrico de la medida
Y del análisis
Cuando tú me miras sin intención
Y deduciendo que te quiero
Cuando no brillas también

Porque un hombre pasa absorto en sus pensamientos
Que vuelan por el deseo insaciable
En el silencio del color
Porque el color no habla ni de vida ni de muerte
Pero fuerza una sonrisa disecada
Hacia el amor paralelo y cruzado
Independientemente del tipo de movimiento
Y del tipo de enfermedad
Que nunca reniega al cielo soñado
Ni al tiempo para amar
De la idea a la vida
Porque ya lo sabes

Puede ser, todo puede ser
Porque un silencio es una parte
Un abrazo es una parte
Incluso un círculo es una parte
Incluso una medida legislativa es una parte
Pero yo me aferro a tu todo
Con un papel
Con una sonrisa
Con una pancarta
O con un recuerdo que sé que es eterno
Pensándote en relación a todo lo existente
Mareándote de objetos incomprendidos
Porque incluso cuando creo que no puede ser
Tengo esperanza
PARA SEGUIR VIVO

Tú crees que eres libre como un silencio
y que vuelas por arriba sin rumbo ni pronóstico
Mientras ellos gritan animados por el día y la luz:
Hay un error grave en la interpretación, es triste
No actúes más
Y al menor error te matarán para evitarte la tortura
Con un cuchillo de cocina

La sangre no será roja, en tu diferencia enajenada, la sangre será verde
Sin entender nada,
sin palabras líricas ni colores, sin haber tenido los orgasmos ni hilaridad de tu ilusión

El juez dirá que no era una verdad la tuya
ni acorde con la legislación vigente y papeles
y tú intentarás explicarte, le hablarás de tus verdades,
de tu epistemología idealizada, como si fueras alguien

Preguntarás esto, por vergüenza y por sus caras inútiles:
¿Es una danza innata?
¿Es una condicion subjetiva?
¿Es una lacra enfermiza?
¿Es un pilar torcido por todos?
¿Es un olor a muerto que viene de la historia y del nacimiento?
¿Es que nadie quiere estar a tu lado?
El juez dirá que no eres un príncipe, que no eres Jesús, ni pipi calzaslargas ni un cantante,
que no eres nada, ni él tampoco y arremeterá con burocracia, títulos y vacaciones
Que ese es el punto clave para comprender tu actitud lastimosa
Que lo demás no importa apenas
Que vuelvas a casa de tu familia anciana
El juez lo sabe porque lo ha interiorizado en la pequeña biblioteca de su casa mal decorada, enseñándole a sus hijos su poca gracia para el arte y la contemplación
El juez se convertirá en tu mejor amigo de condena,
teniendo en cuenta que la medicina tortura
Que tienes que acometer actos lógicos como ir al lavabo a cagar o recoger mierda de los contenedores de basura para ser feliz
Y que dejes de fumar y pensar
Que tienes que seducir a las mujeres con poemas anacronicos y historias supuestamente profundas y aceptadas por todos
Que tienes que regalar tu dinero a voraces que te ayudarán a perecer sin sentido
Que tienes que trabajar inhumanamente para curtirte las cicatrices asociales

Mientras tú te preguntas que es eso de lo que habla el personaje juez sabio representante
Mientras falleces pensando en que movimiento has errado tan apocalípticamente
Tú ya sabías que no era verdad el todo, que no era nada coherente
No te podías imaginar que molestaras
Era imposible que fuera cierto la totalidad de aquello que pensabas,
y tú pasabas y pasabas bailando y saltando las piedras, con la melodía amiga a intentando llamar la atención del cerebro
Y tú creías que tus impertinencias no eran tales, mirando a las mujeres maquilladas de maridos productivos marcados con un código de barras

Ellos se aferraban a lo cierto como alondra en su arbol
Y tú dormías lleno de presagios visuales y sentidos inaprensibles
Y tus miradas y gestos eran sospechosos como un teatro sin asientos
Pero tú volteabas tu cabeza angustiada preocupado y siempre encontrabas que todos eran peores que tú
Que eran asesinos
Que eran plácidos asesinos
Que descuartizaban la carne
Que hablaban de tu tiempo como existente y el tiempo tan sólo es una forma de medir para operar y matar
Porque si existe el tiempo existe cualquier cosa productiva que te puedas imaginar como Lucifer
¿Y qué es eso que te llama a ser persona indiferenciada?
La legislación
El trauma
La cárcel

Es imposible que todo sea posible
El error en la interpretación no es propio de tu cuerpo, ellos están aplaudiendo las vanguardias fálicas
Tu conducta no genera nada, es tu mesianismo propio del que sufre, lo que molesta
Eres un payaso enfermo, eso eres, pero poco importa en la tienda de agendas de bolsillo
Entonces el resto de tu vida es para salvar la vida
Es para mirarla dulcemente a ella, desde el ataúd
Es para perdonarlos a todos, desde el ataúd
Es para vivir muerto

CUANDO TE MIRO

es dulce cuando muero mirándote
y los pasos se acallan y yo paso miedo por ti
regodeándome de indiferencia ante el arte y la vida
porque en ese instante lleno de algo
mis ojos adoptan una dirección única
y el tres ya no tiene sentido ni color
y el sentido tampoco tiene sentido
porque el mensaje es único
y la palidez inminente

dudando de todo
el balbuceo es un gesto que no hace daño
el miedo es algo lleno de lirismo
y esa última palabra se repite
para que todo sea tacto de seda
ante un árbol imaginado
ante un aplauso que se hace eco
cuando sonríes con la boca torcida
y yo no te atrapo

y los desenlaces a cada momento se repiten
en una historia sin fin ni argumento
que es la conversación acertadamente falseada por los cuerpos vivos
y las manos que se mueven en el aire
asesinando penas ajenas a cada momento
pero sin renunciar a la nostalgia de lo anterior
para repetir y repetir la emoción

la verdad es que es dulce muy dulce
y yo no sé dónde estoy
dudo de que esto sea una ciudad
o de que realmente vaya vestido bien
y ya no puedo ver nada porque nada me interesa
ni siquiera un atraco o una paliza a un guardia urbano
y bajo la cabeza ante un estímulo que no sé que es pero viene de ti
pero sé que es de crucial importancia
y no tiene nada que ver con una ducha de agua fría
sólo cuando te giras y no puedo verte

y mi cabeza a todo momento entra en el debate eterno del sí o el no
o la dialéctica del deseo y de la decisión
porque no sé si debo hablarte o protegerte del frío
es decir sí o no
o si me quieres en una escala que desconozco
o prefieres la identidad de payaso
y yo hago todo lo que me digas
aunque mi sensibilidad nos requiera desnudos
saltando y saltando
entusiasmado por vivir

lunes, 29 de agosto de 2016

LA FORMA DE LOS ORGANOS

Trato de hacer literatura y os escupo mi desencanto.
Es una fijación de muerte, de desaparición, cuando todo lo que me ahoga es mío.
Yo decido las palabras que me reconstruyen, las emociones las vomito cada día
porque todo es lo mismo.

La ventana sirve para tirarse por ella. La vía del ferrocarril para poner la cabeza
y vosotros para desconcertar, porque no respetáis a nadie
y quereis que nada tenga sentido.
Sin embargo, para mí sí, para mí es importante, mi ridículo tiene un precio.

No puedo defenderme, vuestras hilaridades me confunden,
ni siquiera sé lo que creo, lo que pienso, pero sé que no hablo por hablar,
porque todo es un teatro al que renuncio.

La violencia no es una provocación
ni un dolor que se expresa, es una reconstrucción de los hechos,
es una forma geométrica, un segmento que está en la vida
entre yo y lo otro, y que no desaparece nunca,
ni la cólera, ni la saliva que malgasto,
porque por suerte, aun reacciono.

Todo un mundo de hombres abyectos, un mundo asqueroso,
al que renunció cada día vomitando mis inflexiones, y que resuelvo con la imagen de una vagina
o una mentira que va por dentro y que sólo apunta hacia el pasado,
por ser tan cruel como ellos.

La luz me molesta,
porque no tengo lo que quiero, mi deseo sin fin. Y qué me importa la luz o vuestras tazas de cafe,
si no tengo lo que quiero. Yo si creo que se puede.
Yo siempre creeré que se puede, aunque sufra, me peleé, llore, o muera,
esa es mi única iluminación, ponerme por encima de vicisitudes,
emociones y entusiastas de lo trivial y creer que sí,
aunque no tenga nada, creer en ti.

Tú eres bonita, no sé si existes, yo estoy loco.
Pero hay algo que sigue y sigue y sigue. Yo estaba por la calle un día,
y miraba algo que me recordaba a ti, y me hacía pensar que sólo con una linea,
o con un crucifijo, yo puedo pensar, pero me hacía sentir sólo,
y entonces soñaba con tu abrazo, y entendía que un gesto me hace sentir,
y si siento, a veces sufro y a veces me regocijo
o lloro como hacen los perros,
y aunque no dure mucho,
me hace olvidar mis palabras,
e imagino tu sonrisa que lánguidece y no pienso en ninguna familia ni en nada
y sé que tú querras amarme y yo me imaginaré tu presencia,
y me perderé en todas las interpretaciones que recluye tu presencia,
y tú mirarás mi cara ensimismada pensando en ayudar a alguien que no se sabe quien es,
y nadie sabrá si estamos perdiendo el tiempo
en este mundo proxeneta y público.

Si esto pasa deprisa, no habrá descanso, seguiremos y seguiremos
en ésta dinámica absurda pero privada
hasta que nuestros cuerpos clamen algún tipo de objeto, de bandera
para ondear en el tejado, mientras nos cansamos de nuestra indiferencia ante el tiempo
y nos deleitamos de nuestro mutuo respeto,
al que no le sobra nada, ni la muerte.

Si todo pasa lento, la preocupación siempre será yo por ti y tú por mí,
y el dolor se multiplicará sin caer en la frivolidad.
Yo intentaré sufrir por ti y tú por mí, pero será tan violento y desmedido
que a veces tendremos la parálisis de la derrota, hasta que otra vez
nos toquemos la piel
para regresar a la existencia de lo sublime.

Entonces todo perderá su importancia,
y llegará la duda. La duda llevará al diálogo, al trabajo, a la fiesta,
y mediremos nuestro tiempo con el mejor reloj. Lo material aparecerá borroso,
todo requerirá de explicaciones
y todo será insuficiente.

El movimiento del alma marcará su ritmo, la estrategia lo embrutecerá todo
y nosotros jugaremos en el tiempo y con el hombre al juego de lo resolutorio,
pero siempre será un juego muy aburrido, un juego al que no le importa nada,
al que no le importa lo sublime. Un juego que se pierde en el todo
sin saber que el todo no existe, que mas alla de la sintesis,
el cambio es continuamente secuencial
y empieza en la flor, en la piedra, en lo pequeño, en tanto tiempo perdido
en un mundo de hombres crueles.

Y yo creo, yo creo que es verdad pero es mentira,
según convenga a la verdad del momento, pero de la flor como te imagino no dudo.

VAGABUNDO

Puedo asegurar desde la nada
melancólico y cariñoso
que es perdida tu mirada
en tus ojos de seda y paraíso
y también un café con leche.

Pero cuando tu te muestras
acompañado por el viento y las trompetas
interiorizando la fiesta
mientras los niños sonríen
yo estoy pensando en ella.

Tú has sufrido, puedo leerlo en tu espalda
y con el sonido del tambor
mañana es hoy, hoy es mañana
en tu mensaje de optimismo
incluso en la iglesia,
con nosotros.

Y cuando te sientas en el suelo como si fueras un mendigo
todos comprendemos lo que haces
porque ya te conocemos
y sabemos que no tienes remedio
como un niño ante el sol
amigo.

Son palabras de amor las que pronuncias
como love o de nada
y cuando ves a alguien vomitar
vas y mandas que limpien por ti
y cuando estés muerto
seras reconocido.
SOBRE UNA CANCION

Pasteles de navidad
Rosas
y verrugas granos
Muertos
sobreviven

Con la musica
etiqueta
100% Pasteles de crema
una flor
por la cara

Ser su protector
lucha por amor
mañana
Ser su protector
100%
colores se pierden

mañana
una réplica
la calle Pasteles de crema mecanografia
la calle

Mi esposa y yo
la calle servicios sociales no mande en su corazon
Pasteles de navidad
100%

Familia de puerto rico
no mande pasteles
salio con su mujer mi esposa y yo
no es facil
con la cara mirando
fijamente
PERSEGUIDO

El conejo me persigue por las plazas y lleva los dientes afilados, parece una rata pero es un conejo.
Todo el mundo dice que es un conejo, pero éste no come zanahorias, come pizza.
El conejo se ha parado a contemplar el paisaje disimulando, no sé que quiere de mí el conejo.
El conejo busca algo, se ha puesto a correr nervioso y se ha colado en una propiedad privada, pero siempre tiene sus ojos en mi espalda.
El dueño de la casa le ha gritado: Rata de mierda, vete a tomar por culo.
Sin saber apenas que es un dulce conejo.
Y el conejo levanta la cola y se queda tan feliz como el que nada.
Seguramente está pensando en su conejita porque tiene la mirada alegre y vuelve a enseñar sus dientecitos y mueve su colita.
Yo sé que es un conejito tranquilo, pero no sé porque me persigue.
Ahora el conejo, tranquilamente levanta su colita y defeca al lado de un parque infantil.
Pasa una viejecita extranjera con el bastón y resbala trágicamente perdiendo su vida, y el conejo se entristece, pero no deja de perseguirme.
Se ve que el dueño de la propiedad privada es el hijo de la vieja accidentada, y el conejito se hace el simpático sin pedir perdón.
Toda la plaza llena de gente, en plena manifestación, con pancartas: FUERA RATAS DE MIERDA, y el conejo ensombrecido se esconde detrás de un contenedor de basura con la mirada atenta a lo que hago.
No sé si detenerme y decidirme a hablar con un conejo tan accidentado pero tan bueno.
Me doy cuenta al cabo de unas horas, que ya toda la ciudad persigue al conejito para matarlo, están hasta los huevos de los conejitos que matan a viejas en las plazas defecando con ganas.
La gente en su ignorancia cree que son ratas y que no tienen sentimientos, ni saben defecar en su sitio y con amor.
Me decido a hablar con él y dirijo mi paso con mi mirada dudosa mientras él cierra los ojos descansando un momento.
Es en ese instante cuando lo pillan. Lo ha cogido el hijo de la vieja creyendo que es una rata y lo ha degollado cruelmente.
Pero ésto no quedará así.
COMO ADOLECERSE Y INQUERIR

Durante el tiempo en que la amapola
Descansaba en su cuna de nácar
Yo me retorcía de hambre por
La única flor sensible que he cuidado
Como si la muerte fuera mucho más simple
Que el dolor de pasear de un extremo a otro

Pensando en un nombre de Margarita que fuera también
Imaginar el nombre de una esperanza y de un cielo malva
Buscando un tipo de humanidad innecesaria
En sus ojos imperdonables de caridad que yo imploro
Como sobreponer al tiempo y abandonar el cigarro en el cenicero

Por que suplico un poco de perdón
Si he causado algún mal a algún hijo de puta
Y no puedo encontrar el alivio de un beso de agua
Y además no quiero pedir nada más
Sólo a nuestro señor Jesucristo o algo así

Porque quiero verte cuanto antes y explicarte
Todo lo que he aprendido sobre ti y el cielo
Luna creciente como tu nombre en mi sangre roja
Y ni siquiera me llega para desayunar nada y miro los árboles
Y me gustaría pintarlos del color de tu maquillaje

Cuando la policía no nos mire y se aburran de pensar sus cactus y su tierra
Hacer el esfuerzo y recoger chatarra o hacer el esfuerzo y aprender a soldar con el miedo
De quemarme, o de quedarme sin manos
Sólo, para poder hacerte un regalo sin deterioros

Y mis agresiones por el déficit público que yo no comprendo
En mi soledad sin familia
Precario, nomada
Ni nadie que sonría cómo tú, sólo como tú

Y me gustas y me gustas, ¡y es mucho peor!, aquí en el Palacio,
Las hormigas me miran burlándose porque no tengo casa
Y voy de un sitio para otro con la imagen del blanco de tu cuerpo
Y no es necesario decir que he calculado mi peso ésta misma mañana
Y no estoy en el peso ideal, un poco por debajo,

Amándote como te amo, desde mi locura, interesado,
Y cuando pienso en el tiempo, ya no pienso en el tiempo,
Si no que pienso en que pasará con el tiempo,
Y miro ya mujeres entradas en años,
Y las veo tan bonitas, imaginando nuestro futuro,
Sólo volver a decirte que es verdad que no tengo
Razón en nada, pero he llegado a la conclusión de que no importa,
Mientras tú no sufras,
ya que te amo tanto, con estas palabras.
CIENAGAS Y DESIDIA MENTAL

Sería tal como pensar el cubo de un número imposible
dado que existe
la representación poética
del fuego, de tal manera lírica
que el resultado de tales manejos
levantara las reminisciencias
de tu propia calva y felicitaciones florestales
evidentemente,
por la mañana, evidenciando claramente
que existe otro
que piensa, en todo cazo.

Es más, me atrevería a asegurar,
con el tono del relativismo,
que sería capaz de determinarte ahora mismo
con una baba,
anónima en tu caso, empírico en la arquitectura de las emociones,
vacío en mi bolsillo,
delicada el agua, para atreverme a creer
que existes sin más
con el dogma de la experiencia en mi espalda...
y despreciada mi creatividad o continuidad de la linea
para el borrego.

Y si tuviera que encontrar nuevos sentidos sensoriales
ya podríamos tratarnos de tú a tú
en un restaurante de otro siglo
y decoración femenina arte-sanal
e irme sin apoquinar
como de costumbre a carcajada y hiperbole
por gestos y analíticas
construyendo un mundo
en tu imaginación malgastada
por mis dolores y canciones
y filosofando un futuro inmediato
parecido a un coche
sin recordar apenas de donde salimos, quien somos,
y esas cosas.
EN EL MISMO CEMENTERIO

Planta cara a la sociedad, por ejemplo con el nihilismo
de tu cultura entre A o B  y sobre el relativismo
de tu San pancracio colgado de tu destino
para iluminar a los astros libres
de comprensiones, pero miedosos
ante la pistola, llevarán las flores, y serás relativamente
LIBRE
esquizofrenico.

Y ya con tus tres mil apariciones, serás recordado
como el gran amaestrador y sus tensiones
que le impidieron ir al ayuntamiento
por que tuvo que estar en la comisaria de policia
haciendo las fichas autoinculpandose
Y obligado para salir del manicomio.

Los buenos vinos dejarán de tener ese sabor y esas
reminiscencias,
y ya no podremos pensar, solo nos acordaremos de
lo fuerte que eras
para prescindir de ti, y de la solemnidad
de tu solipsismo terminal, con las facturas
y destrozos en nuestras manos, de los que no pudieron contigo,
que fueron unas flores, de factura impagable
que estropeaste en tu casa.

Y entonando tu discurso ilustrado,
en el mismo
cementerio
te aborreceremos.
DIALOGICA CON UNA HOJA

He designado el movimiento de una hoja con palabras
Nacidas de la distancia
Y ella me pregunta:
¿Tanto te complace un vientre? Y continúa:
Las campanas repican su música con el ritmo de su corazón
Y Parece que un espíritu milenario se acomode a sus ojos
Sin embargo debes morir para saber
Debes morir en la locura

Es verdad que te he amado, y sin amar el movimiento
Que genera la AURORA de tu cuerpo, muere sin electrones,
Los átomos se enloquecen y al pensamiento ya no le queda vitalismo
Y esta ausente

¡Quien refulgiera en los abismos y contemplándote!
Tal vez mi refugio es la ebriedad y el mapa de los muertos

Tus manos cruzan su dominio y todo se engrandece
Son cuatro manos, es decir, el infinito
El sol es tu expresión pura y acompaña toda mi luz
Tu dolor es mi dolor, rebelado por la naturaleza
Su propia iglesia ha anunciado nuestra eternidad
Y nuestras relaciones materialmente místicas
Hermenetuica sin sentido
Natural

Tu propia razón y el recuerdo de todo tu cuerpo
Me traicionan y enloquecen
Y así
Trato de negar el discurso y apunto a la fe en encontrarte
Desde Jesucristo

Revalorizo toda tu persona
Haciendo el trabajo de un triángulo de mil lados
Y Mi propia sensibilidad ya no sabe ser si no recíproca
Y Anuncia la disolución de dos en uno
¿Tanto te complace mi existir aun?



Cuando vi por primera vez, ensimismado,
la catenaria, creí que era una buena oportunidad
para provar mi valor. aguantando la electricidad,
perdiendo mi tiempo,
en comparaciones inútiles.

Era muy bonito creer en no creer,
y matar por ello. Todos unidos, metiendo la gamba,
creímos que era nuestro estilo histórico. Empecemos a tocar
el cable. Fuimos aprendiendo a insultar porque éramos más
valientes. Íbamos alegres de continente en continente
donde no sabíamos si había 3000 grupos o cuatro construyendo.
Nos reímos mucho y perdimos todo el dinero en el trabajo.

La gente en el tú a tú creía que éramos subnormales
y no querían participar de nuestros negocios.
Alguno de nosotros parecía una barbacoa.
Recurrimos a valores economicos, porqué
la moralidad por los fallecidos ya nos la habíamos pasado por los huevos. Viviamos alegres.
Cuando hicimos nuestros cálculos, todos nuestros jefes
estaban muertos,
porqué habían puesto la mano en el cable.
y nos percatamos del verdadero valor de la ciencia
al cabar las tumbas.
SALVARSE DE LAS MIRADAS

Mirando bien, te repudias del acontecimiento y te recuestas en lo empírico del sueño. No hay nada más perfecto que tu mujer. Da igual que fuera cierto o no. Tu pensar recoge los gestos en los que vas a morir cavilando, en la multiplicidad de mensajes y versos que robas al aire, para plasmarlos en su cuerpo. Sabes que ese hacer fundamenta todas las demás acciones cortando en seco. Sabes que huyes del acto. Que eres más pequeño que su sonrisa. Que matarías. Y ella hincha el pecho de orgullo.
Y luego, desde la nómada todo se enturbia sin más ofreciendo los colores de la llluvia, el drama de lo sorpresivo, tus balbuceos de enfermo, gestos delicados que ofrece su intimidad. No dudas de que vives en un palacio. Buscas con las manos su pubis. Es suave. Te ofreces. Voluptuosamente inquieto.
Te preocupan los extremos.  Sin embargo, al fin, no soportas lo agonístico. Tus dedos largos y cansados preconizaban una forma de moverse entre todos los puntos. No escogerás el veneno. No es bueno morir a menudo. Toses. Das pena. Una anciana te observa desde una ventana. Hablar, nombrar algo, pero no puedes moverte. Eres solo uno, en el que convergen multitud de puntos, de hombres, de lluvias, sin más, como en muchos otros. Ellos te miran, hablan, predican, señalando piedras silentes. Gran parte de lo que dicen, está gravado en la mirada de la anciana, en el llanto de tu mujer. No ha pasado nada. Es la suavidad de la fonética. Nada es cierto. Es su recogimiento en el efecto. No puedes decir que eres siervo, pero lo eres. Del dos en el uno. Del tres y el cuatro. De lo eterno del dos. Tu y ella sois siervos del sentido. Los mas crueles te critican. Todos esperan. No puedes moverte. Tendrías que estar muerto. 
LO INSONDABLE Y SU CASTIGO

La espuma cae como una baba mojando mi almohada,
me sustento durmiendo y escupiendo espuma blanca 
A veces soy un dios iluso solitario otras te busco sin encontrarte solo en imágenes tortuosas y me levanto gritando. Cuando despierto no hablo apenas, obligando al sistema de salud a animarme con cosas como por ejemplo que hable de la sagrada familia y del asco del modernismo de ese monumento en mis poemas sin importancia. 
De cómo la gente sale al balcón agitando sus manos y de cómo los domingos doblan las campanas al son de “el joan petitet cuan balla, balla, balla, balla” No sé porque pienso. Autorreferenciarme. No llego a la cima de nada, pués ya lo he poseído todo desde el más mancillado absurdo y vacío. He empezado a Dibujar rostros y de cuando en cuando subo a mirar desde las alturas de la institución. Por eso vivo.
Las lineas se pierden y las formas son inverosímilamente infantiles.En la expresión no aparece técnica ninguna, forzando a los demás a creer que soy un subnormal.
El domingo intentaré vender esa mierda. Tengo suerte de que aún me odia poca gente y puedo permitirmelo Me emborracho de idealismo, y luego la tortura a la que me someto me hace creer que es un milagro que aún viva, soportando humillaciones de todo tipo He pasado los dos últimos años encerrado o en la miseria Pero también podría hacer algo de artesanía 
allí en el manicomio para hacer amigos y que fuera más común el absurdo 
Yo por la noche creo que está ahí, que está conmigo, y que la sangre de las heridas conducen a ella Y cuando miro el ciprés de delante de la puerta, el deseo se engrandece y la voluntad lucha por emanciparse se ese sistema represivo y como si ella fuera un ángel El desierto en el que me he sumido aún no es del todo visible. No me reconforto Es un hastío común a un cierto tipo de etiqueta que se crea entre la acción social y lo que dice el estado establecido Puede que sea una forma de estar muerto más tiempo y que los demás se nutran. 
Me mareo a menudo, casi pierdo el equilibrio, paseo rabioso pasillo va, pasillo viene. Casi ni escucho a nadie. No puedo comunicarme, no soy nadie. Por eso sueño con adulterios. Soy monstruoso.
LA FORMA DEL REGRESO

Aniquilándome entre podredumbres de autómatas
golpeando a los cadáveres con el gesto, el recuerdo del suceder
impreciso de la vida, ya hace tanto
Pasaban las estaciones, y caía la llovizna entre el cielo rojo
sobre nosotros
Como si yo mismo estuviera cayendo difuso, tembloroso,
Por tu cara embelesada, y el movimiento fuera
el de la hoja ligera o el del arcángel humilde y dulce
Sobre el abismo. Así nos conocimos. ¿Hubieras podido responder a mis preguntas ilógicas?

Tú hubieras comprendido a un vagabundo. Pero yo gritaba como un enfermo.
¿Dónde estaban los cuarzos en los que me apropiaba de la unidad? No te encontraba.Eran relojes. Así paseábamos juntos, hasta que llegaron las cicatrices y la lluvia y después
el rocío. Y mi propia muerte tan presente. La decadencia.

Y después aparecían los síntomas de la irrealidad en que me veía sumido,
Pero aún me quedaban palabras para no tener que pensar en lo patólogico
De mi estado, constantemente,
Para amanecer un día cualquiera escribiendo tu nombre con la forma de la desnudez
Así escribía siempre para ti. Esas eran las letras, la transcripción del lápiz clavado en mis entrañas,
y siempre que comía, comía sólo.

Por las noches tu presencia y tu tacto eran arrebatadores, en mi soledad
Y los colores del cielo aún permanecían como si el mismo
Infinito fuera más lírico que la propia realidad, y así, en el infierno,
Cuando tuve que autoreferenciarme apenas me dolió
Tan solo la nostalgia de no encontrarte a mi lado y el propio malestar de pertenecer a un estado de cosas,
tanto como
Si no hubiera nada delicado en mi vida, solo nombrarte por la noche y perder
la vida en nuestras artes.
EL ENAJENADO Y SU TELEFONO

Muy tanquilamente,
como un ángel enfermo, el sublime con su mano corroida y pedigüeña, creyendo ser un pianista de otro siglo, tal como si el mundo estuviera hecho a su medida,
pulsiona impacientemente, apresuradamente con decisión de diversion revolucionaria, el botón del teléfono, del poema.

Es como si el dolor y la agonía de toda esa presión de su libido
fuera un canto narcisista, de su optica alucinada
y los hombres estuvieran continuamente analizados y medidos por el señor y su ansiedad en fuga, que huye de su delirio, y se divierte.

Ya todos los fieles enorgulleciéndose de su estilo inglés,
el señor y su vagancia están corriendo por los pasillos, predispuestos a la madre y al chupete.

Ya los muertos extranjeros, niños, madres y familias, su paranoia, mientras él corre alegre por los metros, miedoso, pulsionando sus botones,
cantando los himnos, y señalando a un niño de cinco años, culpable de hacer mala cara, con sus manos delicadas, de pianista, no cabe la menor duda, ordena matar,
huye de su paranoia.

Y el señor con todo el acompañaminto militar, en fuga, los pone en marcha hacia el corral, donde está el peligro, y disfruta usando todos los métodos, disfruta.

Ya con el dinero en el bolsillo de su enorme chaqueta moderna
comparten el cóctel disfrazados,
y se hacen las fotos con sus manos asquerosas aprecian el cristal de las copas, y se embriagan, se embriagan.

Y ya todas las armas ocultas, es decir, todo lo que no ocurrió, se hacen héroes unos con otros, predispuestas a varias generaciones de mentiras, y el señor rie, y ya todos ríen sobretodo los tocinos,
que quieren tener hijos.